La eficacia del filtro, la capacidad de desempolvado y la presión diferencial se pueden medir de diversas formas y la prestación de un filtro de aire se altera con el tiempo en función del entorno interior y exterior de un edificio. Existen diversas normativas que regulan las prestaciones de los filtros en condiciones reales y comparan las prestaciones de los filtros de aire de diferentes concepciones.

Numerosas variables influyen en los resultados de un estudio comparativo; algunos son evidentes y otros lo son menos. La mayoría de los filtros de aire está destinada a permanecer en un sistema durante meses o incluso años. Y, sin embargo, estos filtros sólo se prueban generalmente durante unos minutos o unas horas. A lo largo de todo su ciclo de vida, un filtro de aire sufrirá decenas o centenas de cambios medioambientales como la temperatura, la humedad, la velocidad del caudal de aire y la carga de partículas. Sin embargo, estos filtros se prueban generalmente en entornos controlados.

Los organismos implicados en la elaboración de las normas relativas a los filtros y los métodos de prueba son los siguientes:

American Society of Heating, Refrigeration, and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE)
Institute of Environmental Sciences and Technology (IEST)
Underwriters Laboratories (UL)
Organización Internacional para la Estandarización (ISO).
Eurovent
Association pour la Prévention et l’Etude de la Contamination (ASPEC)